El departamento de Nariño se localiza en el extremo suroccidental de Colombia, en la frontera con la República del Ecuador. Tiene una superficie aproximada de 33.268 km², su capital es San Juan de Pasto y su territorio se extiende desde el océano Pacífico hasta la cordillera de los Andes y sectores de transición hacia la Amazonía.
Esta posición explica buena parte de su excepcional diversidad territorial. En Nariño confluyen la llanura del Pacífico, el Chocó Biogeográfico, el Nudo de los Pastos, volcanes y altiplanos andinos, cuencas interandinas, piedemonte amazónico, territorios indígenas y afrodescendientes y una extensa frontera internacional.
Desde la perspectiva del ordenamiento territorial, esto significa que los POT, PBOT y EOT del departamento responden a realidades profundamente diferentes entre sí: el ordenamiento de Pasto o Ipiales no puede analizarse con la misma lógica que Tumaco, Barbacoas, El Charco, Ricaurte o La Cruz.
Ubicación y contexto territorial
Nariño limita al norte con Cauca, al oriente con Putumayo y sectores de Cauca, al sur con Ecuador y al occidente con el océano Pacífico. La Gobernación destaca precisamente su condición estratégica por la confluencia del Pacífico biogeográfico, los Andes, la Amazonía y la frontera internacional.
Esta condición convierte al departamento en una zona de articulación entre diferentes sistemas nacionales e internacionales.
Hacia el sur, Ipiales y los municipios fronterizos mantienen fuertes relaciones funcionales con Ecuador. Hacia el occidente, Tumaco constituye una salida estratégica al Pacífico. Hacia el oriente existen conexiones ambientales y funcionales con Putumayo, mientras las relaciones con Cauca estructuran buena parte del norte departamental.
Una estructura territorial especialmente diversa
Una lectura física tradicional permite distinguir tres grandes ámbitos.
La Llanura del Pacífico comprende buena parte del occidente departamental y se caracteriza por altas precipitaciones, extensos bosques húmedos, manglares, estuarios y asentamientos estrechamente vinculados con los ríos.
La Región Andina está estructurada por el Nudo de los Pastos y los ramales montañosos que forman la Cordillera Occidental y el sistema centro-oriental. Allí se encuentran los altiplanos de Túquerres e Ipiales, el valle de Atriz y sistemas volcánicos como Chiles, Cumbal, Azufral, Galeras y Doña Juana.
Finalmente, hacia el oriente aparece la vertiente amazónica, caracterizada por terrenos montañosos y bosques húmedos, dentro de la cual se encuentra también el sistema asociado a la laguna de La Cocha.
La actual planificación departamental incluso utiliza una lectura denominada “cinco mundos”: Andino, Amazónico, Chocobiogeográfico, Litoral Pacífico y Océano Pacífico, como forma de reconocer la diversidad ambiental y territorial de Nariño.
División político-administrativa de Nariño
La Gobernación y su Observatorio de Ordenamiento Territorial trabajan con una base de 64 entidades locales municipalizadas. El departamento mantiene además una organización interna en 13 subregiones para apoyar procesos de planificación y gestión supramunicipal.
Existe, sin embargo, una precisión jurídica importante para GeoPOT: Tumaco fue organizado constitucionalmente como Distrito Especial, Industrial, Portuario, Biodiverso y Ecoturístico mediante el Acto Legislativo 2 de 2018. Por ello, aunque diversas bases estadísticas continúen agrupándolo dentro de los 64 municipios, en nuestra estructura conviene identificar expresamente su condición distrital.
Trece subregiones para comprender Nariño
Este es uno de los elementos que definitivamente conservaría en la página. La Gobernación continúa utilizando en su Plan de Desarrollo 2024–2027 las 13 subregiones, y realizó precisamente sus procesos participativos actuales con esa estructura territorial.
Sanquianga comprende El Charco, La Tola, Mosquera, Olaya Herrera y Santa Bárbara. Pacífico Sur comprende Tumaco y Francisco Pizarro. Telembí agrupa Barbacoas, Roberto Payán y Magüí Payán. Piedemonte Costero reúne Ricaurte y Mallama.
Exprovincia de Obando comprende Ipiales, Aldana, Guachucal, Cumbal, Cuaspud Carlosama, Pupiales, Puerres, Córdoba, Potosí, Contadero, Iles, Gualmatán y Funes. Sabana comprende Túquerres, Imués, Guaitarilla, Ospina y Sapuyes. Abades reúne Samaniego, Santacruz y Providencia.
Occidente comprende Sandoná, Linares, Consacá y Ancuya. Cordillera agrupa Taminango, Policarpa, Cumbitara, El Rosario y Leiva. Centro está conformada por Pasto, Nariño, La Florida, Yacuanquer, Tangua y Chachagüí.
Finalmente, Juanambú comprende La Unión, San Pedro de Cartago, San Lorenzo, Arboleda y Buesaco; Río Mayo, El Tablón de Gómez, Albán, San Bernardo, Belén, Colón-Génova, La Cruz y San Pablo; y Guambuyaco, Los Andes Sotomayor, La Llanada, El Tambo y El Peñol.
Para GeoPOT esta subregionalización es especialmente valiosa porque permite interpretar los instrumentos municipales dentro de relaciones ambientales, funcionales y económicas que superan los límites administrativos.
El Nudo de los Pastos y la estructura andina
El Nudo de los Pastos constituye uno de los principales elementos físicos de Nariño.
En esta zona el sistema andino se divide en ramales que configuran altiplanos, valles, cañones y complejos volcánicos. Allí se localizan buena parte de los municipios más densamente ocupados del departamento y centros urbanos como Pasto, Ipiales y Túquerres.
Esta estructura montañosa condiciona fuertemente los usos del suelo, la conectividad vial, las áreas agrícolas, el abastecimiento hídrico y la exposición a amenazas.
Por ello, la topografía no es únicamente una característica física: constituye una variable fundamental en la forma como se organiza y ocupa el territorio.
Galeras, volcanismo y gestión del riesgo
Uno de los elementos más reconocibles de la región central es el Complejo Volcánico Galeras.
El Santuario de Flora y Fauna Galeras tiene jurisdicción en Pasto, Tangua, Yacuanquer, Consacá, Sandoná, La Florida y Nariño y protege ecosistemas de páramo, bosque altoandino y bosque andino. Parques Nacionales señala además que una parte importante del Santuario se encuentra dentro de la zona de amenaza volcánica alta del complejo.
Esta característica demuestra la relación directa entre ordenamiento territorial y gestión del riesgo.
En Nariño, además del volcanismo, existen amenazas por movimientos en masa, inundaciones, crecientes súbitas y fenómenos costeros. La Gobernación mantiene actualmente vigilancia sobre sistemas como los ríos Guáitara, Juanambú, Mayo, Telembí y Mira, entre otros.
Los POT y EOT deben por ello relacionar de manera efectiva las decisiones de ocupación con el conocimiento actualizado de amenazas y riesgos.
El Pacífico nariñense
El occidente departamental presenta una estructura territorial completamente distinta a la zona andina.
Las subregiones de Sanquianga, Pacífico Sur y Telembí están caracterizadas por grandes sistemas fluviales, selva húmeda tropical, manglares, litoral Pacífico y patrones de asentamiento estrechamente asociados al agua.
En esta zona, los ríos pueden cumplir funciones que en los Andes corresponden a una carretera: conectan comunidades, centros poblados, zonas productivas y servicios.
Por ello, conceptos de ordenamiento como accesibilidad, centralidad, equipamientos o sistema de asentamientos deben analizarse con criterios diferentes a los utilizados en Pasto o Ipiales.
Sanquianga y ecosistemas marino-costeros
La costa norte de Nariño presenta extensos ecosistemas de manglar, estuarios, playas, deltas y áreas inundables.
La subregión de Sanquianga, integrada por El Charco, La Tola, Mosquera, Olaya Herrera y Santa Bárbara, constituye precisamente uno de los grandes sistemas costeros y fluviales del departamento.
Aquí el ordenamiento municipal debe incorporar no solamente el suelo continental sino también las relaciones con el litoral, los estuarios, la dinámica mareal, los manglares y las actividades asociadas a los sistemas marino-costeros.
Esto hace especialmente importante que la cartografía territorial no reduzca el territorio a polígonos administrativos y perímetros urbanos.
Tumaco: territorio distrital, portuario y fronterizo
Tumaco merece un tratamiento particular dentro de GeoPOT.
Además de su condición de Distrito Especial, Industrial, Portuario, Biodiverso y Ecoturístico, constituye uno de los principales centros urbanos del Pacífico colombiano y un nodo estratégico para la conectividad marítima y las relaciones con Ecuador.
Su territorio combina una cabecera urbana costera, zonas rurales extensas, manglares, estuarios, territorios colectivos afrodescendientes, territorios indígenas, infraestructura portuaria y numerosas comunidades vinculadas a sistemas fluviales y marítimos.
Por ello, su ordenamiento territorial presenta una complejidad significativamente diferente a la de los municipios andinos.
Territorios indígenas
La dimensión étnica es esencial para comprender Nariño.
El Plan de Desarrollo Departamental 2024–2027 reconoce pueblos indígenas como Pastos, Awá, Quillasingas, Inga, Eperara Siapidara, Cofán y Nasa, además de integrantes de otros pueblos residentes en el departamento.
La presencia del pueblo Pastos es particularmente importante en el sur andino y fronterizo, mientras el territorio Awá se extiende por zonas del piedemonte costero y del Pacífico, incluyendo sectores de Ricaurte, Mallama, Barbacoas, Roberto Payán, Tumaco, Samaniego y Santacruz. La propia Gobernación identifica al pueblo Awá como binacional, con presencia tanto en Colombia como en Ecuador.
Para los instrumentos de ordenamiento, esto significa que los límites municipales conviven con resguardos, autoridades propias y territorios ancestrales que deben ser considerados en la planificación.
Territorios colectivos afrodescendientes
En la costa Pacífica y otras zonas del departamento existe igualmente una presencia territorial afrodescendiente muy significativa.
La Estrategia Departamental para la Respuesta a Emergencias reporta territorios colectivos asociados a decenas de consejos comunitarios y señala su presencia en municipios como Santa Bárbara, El Charco, La Tola, Olaya Herrera, Mosquera, Roberto Payán, Barbacoas, Magüí Payán, Tumaco y Francisco Pizarro, entre otros.
Esta condición introduce otra dimensión territorial relevante.
En determinados sectores pueden coexistir:
municipio + territorio colectivo + resguardo indígena + cuenca hidrográfica + área ambiental + asentamientos y centros poblados.
Para GeoPOT, poder representar estas relaciones será mucho más útil que mostrar únicamente una división municipal.
Frontera Colombia–Ecuador
La frontera internacional constituye otro de los grandes sistemas territoriales de Nariño.
Municipios del sur, especialmente alrededor de Ipiales, Cumbal, Cuaspud Carlosama, Córdoba y otros territorios de la Exprovincia de Obando, mantienen relaciones económicas, sociales y culturales directas con Ecuador.
La propia estrategia departamental utiliza el concepto de Zona de Integración Fronteriza Ecuador–Colombia —ZIFEC— dentro de sus instrumentos de planificación y gestión.
La movilidad internacional, los corredores viales, las actividades comerciales y las relaciones comunitarias transfronterizas introducen dinámicas que trascienden la escala municipal.
Ipiales y el sistema urbano fronterizo
Ipiales constituye uno de los principales centros urbanos del departamento junto con Pasto y Tumaco.
Su importancia se relaciona directamente con su posición en la frontera y con el corredor terrestre que conecta Colombia y Ecuador.
Por ello, su estructura urbana y funcional debe analizarse en relación con otros municipios de la Exprovincia de Obando y con las dinámicas transfronterizas, no solamente desde los límites de su jurisdicción.
Esto convierte a Ipiales en un ejemplo claro de cómo un POT puede estar condicionado por sistemas económicos y de movilidad de escala internacional.
Pasto y la región Centro
San Juan de Pasto es la capital y principal centro administrativo del departamento.
Está localizada en el valle de Atriz, dentro de un sistema territorial marcado por el Galeras y por la conexión entre los Andes, la vía hacia Ecuador y los corredores hacia el occidente y el piedemonte amazónico.
La subregión Centro también integra Nariño, La Florida, Yacuanquer, Tangua y Chachagüí, mostrando que varias dinámicas de vivienda, servicios, movilidad y producción tienen una dimensión supramunicipal.
Para GeoPOT resulta útil interpretar el POT de Pasto dentro de este contexto regional y no como un instrumento aislado.
Piedemonte costero y territorio Awá
Los municipios de Ricaurte y Mallama conforman la subregión denominada Piedemonte Costero.
Este territorio funciona como transición entre los Andes y las tierras bajas del Pacífico y presenta una fuerte presencia del pueblo Awá.
La combinación de altas pendientes, bosques, ríos, territorios indígenas y corredores de comunicación convierte esta zona en un espacio donde la conectividad, la conservación y la gestión del riesgo están estrechamente relacionadas.
Agua y cuencas como elementos estructurantes
La diversidad física de Nariño se refleja también en una compleja estructura hidrográfica.
Sistemas como los ríos Mira, Patía, Telembí, Juanambú, Mayo y Guáitara, junto con numerosas cuencas menores y sistemas costeros, conectan municipios y subregiones que administrativamente aparecen separados. La Gobernación mantiene actualmente seguimiento específico sobre varios de estos ríos debido a sus dinámicas de creciente y riesgo.
Esto refuerza una idea fundamental para los POT, PBOT y EOT: una cuenca no termina en el límite municipal.
Las decisiones de ocupación, conservación, producción o infraestructura tomadas aguas arriba pueden generar efectos directos sobre otros municipios.
Nariño y el ordenamiento territorial departamental
Nariño tiene además una ventaja importante para nuestra estrategia de GeoPOT: la Gobernación dispone actualmente de un Observatorio de Ordenamiento Territorial y Expediente Departamental.
La plataforma contiene módulos relacionados con modelo de ordenamiento, proyectos POT, cartografía, indicadores y documentos de interés, y desarrolla análisis sobre el estado de los instrumentos de los 64 territorios locales.
Esto es especialmente valioso porque demuestra que la información municipal puede integrarse dentro de una estructura de seguimiento departamental.
Para GeoPOT, Nariño podría convertirse en un caso interesante para relacionar:
Departamento → Subregión → Municipio/Distrito → Instrumento de ordenamiento → Información geográfica.
Información geográfica para la gestión territorial
Una base territorial departamental para Nariño debería poder relacionar progresivamente división político-administrativa, subregiones, clasificación del suelo, resguardos indígenas, territorios colectivos, cuencas, áreas protegidas, amenazas volcánicas y movimientos en masa, ecosistemas costeros, infraestructura, centros poblados y sistemas productivos.
Esta necesidad es especialmente evidente en un departamento donde sistemas andinos, amazónicos y del Pacífico convergen dentro de una superficie relativamente compacta.
El objetivo de GeoPOT no debería limitarse a almacenar planos: debe ayudar a mantener la relación entre las decisiones de ordenamiento y las estructuras territoriales que las condicionan.

